Mito # 1: Existen productos para el cuidado de la piel que realmente son mejores que el Botox o incluso mejor que los rellenos dérmicos.
Realidad: En los últimos años las compañías de cosméticos han posicionado sus productos para el cuidado de la piel afirmando que pueden competir con los procedimientos médicos correctivos como el Botox o incluso ser mejores. Los anuncios en las revistas de modas de estos tipos de productos para el cuidado de la piel muchas veces presentan argumentos sobre la peligrosidad de las inyecciones de Botox. No hay nada que pueda asustarnos respecto al Botox (que no sea el sonido del material utilizado de toxinas botulínicas). Realmente la investigación sobre la efectividad y seguridad del Botox es extremadamente positiva respecto a los trastornos que se tratan con el mismo (y hay muchos, desde parálisis cerebral en los niños hasta dolores de cabeza y tics de los ojos). (Fuente: Journal of Neural Transmission, abril 2008, páginas 617-623; Laryngoscope, mayo 2008, páginas 790-796; Expert Opinion on Pharmacotherapy, junio 2007, páginas 1059-1072; Journal of Headache and Pain; octubre 2007, páginas 294-300 y Pediatrics, julio 2007, páginas 49-58).
Por otro lado, no existe absolutamente ninguna investigación que demuestre que cualquier producto para el cuidado de la piel puede remotamente funcionar como el Botox o como los rellenos dérmicos (como Restylane o Aretcoll) o como el alisamiento de la piel con láser. Independientemente de los ingredientes en los productos para el cuidado de la piel o de los argumentos a su favor, eso nada más no es posible. Incluso el Botox no funciona como tal si se aplica en forma tópica en lugar de inyectarlo en los músculos faciales, ni tampoco los rellenos dérmicos abultan las arrugas cuando se aplican sobre las mismas en lugar de inyectarse. Cuando las inyecciones dérmicas y de Botox son aplicadas por profesionales, inmediatamente hacen que desaparezcan las arrugas en el área donde se apliquen. Creer que los productos para el cuidado de la piel hacen lo mismo es un completo desperdicio de dinero. ¡Nunca ha existido un solo producto para el cuidado de la piel que haya causado que los cirujanos plásticos o los dermatólogos cosméticos se retiren de su profesión! Así pues, a pesar del número cada vez mayor de productos que afirman son mejores que el Botox, nunca antes se habían aplicado tantas inyecciones de Botox y de rellenos dérmicos como en el 2007, millones de ellas.
Corolario del Mito #1: Los rellenos dérmicos como Radiesse y Restylane son completamente seguros y son las mejores opciones disponibles.
Realidad: ¡No es verdad! Primero, existen más de 30 materiales para rellenos dérmicos que se están usando y muchos de ellos son incluso más benéficos y definitivamente duran más que Radiesse y Restylane. (Fuente: Clinical and Plastic Surgery, abril 2005, páginas 151-162; Plastic and Reconstructive Surgery, noviembre 2007, páginas 33S-40S; y Dermatologic Therapy, mayo 2006, páginas 141-150). Aunque los rellenos dérmicos funcionan extraordinariamente bien para rellenar las áreas deprimidas de la cara, como los dobleces nasolabiales que van desde su nariz hasta su boca, las arrugas profundas entre las cejas y las arrugas tipo “marioneta” a los lados de la boca, sí representan riesgos. La publicidad de estos dos productos y las repetidas menciones que se hacen de ellos en las revistas de modas, ha llevado a los consumidores a creer que funcionan en forma impecable. Definitivamente existen problemas (aunque no muy frecuentes) relacionados con estos rellenos y con los más de 30 rellenos que actualmente se usan. Estos problemas y eventos adversos consisten principalmente en granulomas (una masa de tejido inflamado) y nódulos, que son como protuberancias o bolitas duras que pueden aparecer en el sitio de la inyección o cerca. Aunque algunas veces deben corregirse con cirugía, en el caso de los rellenos temporales los efectos adversos van desapareciendo con el tiempo, mientras que los rellenos semipermanentes pueden continuar durante períodos mucho más largos. La compensación es duración contra riesgo y la decisión es de ustedes.
Por favor no consideren que esta información significa que usted no debe considerar el uso de rellenos términos para el tratamiento con éxito de las arrugas (se han realizado millones de tratamientos con éxito), solamente quiero decir que debe informarse muy bien antes de tomar una decisión acerca de algún producto o procedimiento que usted esté considerando. Otra cosa, definitivamente no existen productos para el cuidado de la piel que funcionen, tengan la forma o se formen como un relleno dérmico (Fuentes: Dermatologic Surgery, junio 2008, Suplemento, páginas S92-S99 y diciembre 2007, Suplemento, páginas S168-S175; Plastic and Reconstructive Surgery, Noviembre 2007, Suplemento, páginas S17-S26; Journal of Cosmetic Laser Therapy, diciembre 2005, páginas 171-176; Dermatology, abril 2006, páginas 300-304; Aesthetic and Plastic Surgery, enero-febrero 2005, páginas 34-38).
Mito #2: Usted debe escoger sus productos para el cuidado de la piel de acuerdo con su edad.
Realidad: Muchos productos en el mercado argumentan que han sido diseñados para un grupo de edad específico, especialmente para mujeres “maduras”. La palabra “maduras” generalmente se refiere a mujeres de más de 50 años. (Me pregunto, ¿quiere decir eso que si usted tiene menos de 50 años es inmadura?) Sin embargo, antes de que usted esté convencida de estas arbitrarias divisiones por edad pregúntese, ¿por qué en el grupo de más de 50 años siempre se incluyen a todas? De acuerdo con esta lógica alguien que tenga 40 ó 45 años no debería usar los mismos productos que una que tiene 50 (que es solamente 5 ó 10 años más grande), ¿pero alguien que tenga 80 debe usar los mismos productos que alguien de 50……?
Para aclarar la confusión lo que usted necesita saber es que la piel tiene diferentes necesidades basadas en el tipo de piel y no en la edad. No todo mundo en un mismo grupo de edad tiene el mismo tipo de piel. Su rutina para el cuidado de la piel depende de que tan reseca, dañada por el sol, grasosa, sensible, delgada, manchada o normal esté o sea su piel, todo lo cual no tiene nada que ver con la edad. Luego tenemos los problemas de las condiciones de la piel como la rosácea, psoriasis, alergias y otros trastornos, que una vez más, no tienen nada que ver con la edad. Lo que todo mundo necesita hacer es proteger la barrera exterior de su piel exactamente en la misma forma evitando la innecesaria exposición directa al sol (¡protección contra el sol!), no fumar, no irritar su piel y usar los últimos y más avanzados productos para el cuidado de la piel cargados de antioxidantes y de ingredientes idénticos a los de la piel. (Fuentes: International Journal of Cosmetic Science, octubre 2007, páginas 409-410 y Cutaneous and Ocular Toxicology, abril 2007, páginas 343-357). Muchas mujeres jóvenes tienen piel reseca y muchas mujeres de más edad tienen piel grasosa y granitos (en particular las mujeres que están pasando por fluctuaciones hormonales durante y alrededor de la menopausia).
Existen algunos trastornos y enfermedades de la piel así como problemas de funcionalidad relacionados con la piel de más edad, pero dependen de la mujer y de su piel en particular, éstos no son la verdad absoluta sobre la piel de más edad, porque incluso estas enfermedades específicas pueden presentarse también en gente joven, como piel ulcerada, heridas que no sanan, comezón en la piel y adelgazamiento de la misma. Además, ninguno de estos problemas tienen nada que ver con las necesidades “normales” del cuidado diario de la piel, pues una rutina saludable para el cuidado de la piel de acuerdo con su tipo de piel puede hacer maravillas (Fuentes: British Journal of Community Nursing, mayo 2007, páginas 203-204; Journal of Investigative Dermatology, diciembre 2005, páginas 364-368; Journal of Vascular Surgery, octubre 1999; páginas 734-743).
Cumplir 50 años no significa que una mujer deba asumir que su piel se está resecando y por consiguiente que deba comenzar a usar productos para el cuidado de la piel “madura”, que casi siempre son productos diseñados para piel reseca que no son diferentes a los otros productos para el cuidado de la piel disponibles en el mercado. Y para muchas mujeres de más de 50 (en donde me incluyo), definitivamente no significa que la batalla contra las manchas haya terminado. Y permítanme repetir, ¡no existen productos diseñados para mujeres más grandes que aborden necesidades especiales que no sea la piel reseca!
Mito #3: Los productos etiquetados como “hipoalergénicos” son mejores para las pieles sensibles.
Realidad: La palabra “hipoalergénico” es algo más que una palabra tonta. No es más que una artimaña publicitaria en el mundo de los cosméticos para insinuar que es muy poco probable que un producto cause reacciones alérgicas y por consiguiente es mejor para la piel sensible o con problemas. “Insinuar” nunca es lo mismo que un “hecho” o una “realidad” y en esta situación es a todas luces una mentira ¡que los productos etiquetados como “hipoalergénicos” son mejores para las pieles delicadas! Definitivamente no existen métodos de prueba aceptados ni restricciones de los ingredientes ni reglas, lineamientos, normas o procedimientos de cualquier tipo en el mundo para determinar si un producto reúne o no reúne los requisitos para ser hipoalergénico. Una compañía puede etiquetar su producto como “hipoalergénico” porque no existe una reglamentación que diga que no puede hacerlo, independientemente de cualquier prueba y cual sea la prueba que pueden presentar si no hay un estándar contra el cual comparar el producto. En vista de que no hay ninguna reglamentación que rija esta supuesta categoría que fue inventada por la industria de los cosméticos, existen muchos productos etiquetados como “hipoalergénicos” que contienen ingredientes problemáticos y que de verdad podrían disparar reacciones alérgicas. La palabra “hipoalergénico” no da una mejor comprensión de lo que usted está poniendo o no está poniendo en su piel. (Fuentes: www.fda.gov y Ostomy and Would Management, marzo de 2003, páginas 20-21).
Corolario del Mito #3: Las palabras “Comprobado por un dermatólogo” en la etiqueta de un cosmético es una buena indicación de que el producto es confiable y cumple con lo que argumenta.
Realidad: Usted definitivamente no puede confiar en el argumento “Comprobado por un dermatólogo” más de lo que pudiera confiar en la aparición del nombre de un doctor en la etiqueta de un producto para indicar que usted está obteniendo una fórmula superior (o “calidad medicamento”). Existen muchos aspectos de las palabras “Comprobado por un dermatólogo” según se usa en la etiqueta de un cosmético, que son engañosos y falsos. Sin embargo, el problema principal es que no nos dice cual fue el dermatólogo que realizó la prueba, que fue lo que probaron, cómo llevaron a cabo la prueba o cuáles fueron los resultados. Es decir, no le dicen lo que encontraron en las supuestas pruebas realizadas, nada más dicen que realizaron la prueba. Sin tener toda la información de la prueba no hay forma de determinar lo que significa. Muchas veces significa solamente que una compañía de cosméticos le pagó a un doctor para que dijera que es un buen producto (y existen muchos doctores en la nómina de muchas compañías de cosméticos). O tal vez realmente realizaron una prueba, pero solamente en seis personas, y esto sucede con más frecuencia de lo que usted cree, que apenas dieron resultados en los que usted pueda confiar. Las palabras “Comprobado por un dermatólogo” no son más que una artimaña de mercadotecnia porque a la gente le gusta creer que los “doctores” se preocupan por trabajar en beneficio del consumidor, pero en el mundo de los cosméticos ése no es siempre el caso.
Otro corolario del Mito #3: Las compañías que producen “cosmecéuticos” hacen mejores productos que las compañías de cosméticos.
Realidad: Es triste decirlo, pero la palabra “cosmecéutico” es un falso ardid publicitario creado por dermatólogos para sugerir que sus productos “cosmecéuticos” son de alguna forma mejores que otros productos en la industria de los cosméticos. ¡Qué engaño y que argucia tan patética! Lo que usted debe esperar del mundo de la medicina al menos es un hecho científico y no estas ficticias maquinaciones orientadas a promover las ventas. Cuando usted escucha la palabra “cosmecéutico” se supone que usted debe pensar en un producto que es una mezcla de ingredientes cosméticos y de calidad farmacéutica y que por lo tanto debe ser mejor para su piel, ¿correcto? El hecho es que “cosmecéutico” es una palabra inventada que no tiene ningún significado reconocido o legal respecto a lo que constituye el contenido versus el contenido de un cosmético que no es un “cosmecéutico”. Una comparación rápida de la lista de ingredientes revela que no hay nada excepcional o farmacéutico en los cosmecéuticos en comparación con cualquier otro cosmético en la industria. Además la FDA (Food and Drug Administration) no considera la palabra “cosmecéutico” como la clase válida de un producto, por lo tanto la palabra no está reglamentada. Entonces usted debe verla solamente como una palabra publicitaria y nada más. Cualquier persona puede usar esa palabra como representación de la identidad de su marca (Fuente: www.fda.gov). Es interesante señalar que organizaciones como la American Academy of Dermatology (AAD por sus siglas en inglés, www.aad.org) han enturbiado incluso más el escenario de los cosmecéuticos. Dependiendo con quien hable usted, los cosmecéuticos pueden ser vistos como productos que contienen retinol (u otros retinoides que son parte de la molécula de la vitamina A) o hidroquinona. Pero estos ingredientes están disponibles para ser usados por todas las compañías de cosméticos. Otra descripción que ha sido “lanzada” es que un cosmecéutico contiene un ingrediente que realiza algún tipo de acción especial en la piel. Sin embargo, todos esos ingredientes pueden ser usados por cualquier compañía de cosméticos, independientemente del nombre que se le dé. De acuerdo con la AAD, “la respuesta a si los cosmecéuticos realmente funcionan está en los ingredientes y la forma como interactúan con los mecanismos biológicos que se presentan en una piel que envejece.” Pero una vez más, eso es verdadero en el caso de cualquier cosmético. Incluso los doctores pueden ser seducidos por sus propias exageraciones de tal forma que pueden vender productos para el cuidado de la piel y comercializarlos como algo diferente utilizando una palabra inventada y engañosa.