El rímel es un invento maravilloso y se considera una parte esencial de cualquier tipo de aplicación de maquillaje. Muchos maquilladores profesionales, yo incluida, dicen que si no quieres usar nada de maquillaje pero sí quieres usar algo, entonces usa rímel. Por otra parte, a muchas de nosotras (y yo también admito que soy culpable de esto) se nos va la mano y usamos demasiado rímel.
Por desgracia, cuando uno se aplica demasiado rímel, aumenta la probabilidad de que se descascare, se despostille o se corra y que las pestañas queden duras y luciendo como espinas. Además, las pestañas sólo son capaces de soportar cierta cantidad de peso y desmasiado puede romperlas. Las pestañas apelmazadas con toneladas de rímel no se ven largas y gruesas, se ven apelmazadas.
El deseo de tener pestañas más largas y más notorias inspira a muchas mujeres a usar un dispositivo que riza las pestañas, dejándolas dobladas hacia arriba. El problema con los rizadores de pestañas está en que pueden doblarlas en un ángulo demasiado severo, lo cual se ve poco natural y aunque sí logran que las pestañas se noten más, también pueden romperlas y arrancarlas. Si todavía deseas rizar tus pestañas, hazlo antes de aplicarte el rímel, nunca después, ya que de este modo terminarás rompiéndotelas o con las pestañas dobladas de forma extraña. Los mejores rizadores de pestañas son los que tienen una esponja en la punta para protegerlas. Aprieta el rizador suavemente, haciendo una presión uniforme. Mantén esta posición durante unos cuantos segundos y ábrelo lentamente.
Tipos de rímel
El rímel viene en dos presentaciones básicas: a prueba de agua (waterproof) y soluble en agua (water soluble ). El rímel no debe correrse, descascararse ni aglomerarse. No es tu culpa si lo hacen. El precio no te dice nada acerca de cómo funcionará un rímel. Los rímeles que se venden en las farmacias pueden ser tan buenos como cualquier otro que esté en el mercado e incluso a veces son mejores.
Rímeles solubles en agua: el problema con algunos rímeles solubles en agua está en que no se pueden remover fácilmente con agua, aunque debieran hacerlo. Por fortuna, hay muchos rímeles solubles en agua maravillosos que alargan y engrosan las pestañas sin apelmazarse ni descascararse y que sí se quitan con un limpiador soluble en agua. Yo recomiendo muchos rímeles excelentes de todo precio en mi libro Belleza de pies a cabeza .
Rímeles a prueba de agua: estos rímeles pueden ser problemáticos, porque para removerlos, debes jalar y frotar el área alrededor de los ojos. Esto, a su vez, hace que se cuelgue la piel y que se caigan las pestañas. Yo comprendo que a veces tenemos el deseo de ir a nadar maquilladas o de llorar en las bodas sin que el rímel se nos corra. Está bien que uses rímel a prueba de agua para ciertas ocasiones, pero usarlo todos los días te puede causar más dolores de cabeza a la larga. Otra de sus desventajas es que la mayoría de los rímeles a prueba de agua se pueden descomponer o correr por el aceite de tu piel o los emolientes que contiene tu humectante o tu base. No cometas el error de pensar que "a prueba de agua" significa "a prueba de correrse".
Cómo aplicarlo
Empieza por aplicarte el rímel en las pestañas inferiores, sosteniendo el aplicador de modo que quede perpendicular al ojo y paralelo a las pestañas. Combina esta técnica con la aplicación tradicional para las pestañas superiores, en la que debes cepillar tus pestañas pasando el aplicador de rímel desde la base hasta la punta de las mismas. Guarda un aplicador de rímel viejo y limpio en tu estuche de productos cosméticos para que puedas usarlo para quitarte los grumos de rímel y separar tus pestañas.
¿Alguna vez te ha pasado que el rímel termina sobre el párpado o debajo de los ojos cuando te lo estás aplicando? Espera a que se seque por completo y luego despréndelo con un cotonete de algodón o con tu esponja. La mayoría del rímel se descascará, haciendo que no sea necesario reparar mucho de tu maquillaje. Siempre revisa que no se te haya corrido el rímel, ya que esto te puede dar una apariencia sucia y puede distraer la atención.
Errores que debes evitar
| | • Si quieres lograr una apariencia profesional de día, no uses rímel de colores como azul, morado o verde. • No uses un rímel que se corra; hay muchos rímeles que no se corren. • No uses rímeles a prueba de agua a diario; son demasiado difíciles de remover y no son delicados con tus pestañas. • No olvides aplicarte rímel de manera uniforme en las pestañas inferiores. • No te apliques demasiado rímel; tus pestañas se verán apelmazadas. |
Paula Begoun