“Humectante” es un término tan común que ha perdido significado con los años. Además, los humectantes están compitiendo con toda una gama de productos para la piel, entre ellos cremas antienvejecimiento o antiarrugas, sueros que prometen levantar, reafirmar o nutrir la piel, cremas orgánicas que supuestamente funcionan como el Botox, productos para el cuello y los ojos y mucho más. Con toda esta lluvia de productos, es difícil determinar el lugar que ocupan los humectantes cuando se trata de cuidarse la piel.
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“Humectante” es un término tan común que ha perdido significado con los años. Además, los humectantes están compitiendo con toda una gama de productos para la piel, entre ellos cremas antienvejecimiento o antiarrugas, sueros que prometen levantar, reafirmar o nutrir la piel, cremas orgánicas que supuestamente funcionan como el Botox, productos para el cuello y los ojos y mucho más. Con toda esta lluvia de productos, es difícil determinar el lugar que ocupan los humectantes cuando se trata de cuidarse la piel.
Sin embargo, lo que realmente importa no es su lugar, sino su función. Después de todo, sin importar su nombre o lo que prometan hacer, los humectantes —ya sea en forma de crema, loción, suero o líquido— deben brindarle a la piel los ingredientes que mantienen su estructura, disminuyen los daños causados por los radicales libres (ataques ambientales que sufre la piel a causa del sol, la contaminación y el aire) y ayudan a las células a funcionar de manera más normal. Cuando los humectantes contienen grupos de ingredientes bien investigados y eficaces que realmente son capaces de hacer estas cosas, llegan a ser lo más parecido a lo que los productos "antienvejecimiento" y reparadores deberían ser.
Todos los tipos de piel se beneficiarán de la aplicación tópica diaria de antioxidantes, antiirritantes y agentes fijadores de agua que funcionan para imitar la estructura y el funcionamiento de una piel sana. Aparte de necesitar antioxidantes, ingredientes mensajeros e ingredientes que imitan la estructura de la piel, la piel seca también requiere ingredientes emolientes como aceites sin fragancia (como aceite de oliva, aceite de prímula nocturna/primavera nocturna, aceite de borraja o de girasol), triglicéridos y ácidos grasos, es decir, lípidos como el colesterol, la lecitina y el ácido linolénico.
Humectantes para el día comparado con los humectantes para la noche
Si dejamos a un lado todas las promesas, las afirmaciones exageradas y la información engañosa que hemos escuchado, la única diferencia real que existe entre un humectante para el día y uno para la noche es que el humectante para el día debe contener un filtro solar bien formulado. Para el uso de día, a menos que tu base contenga un filtro solar eficaz, es esencial que tu humectante contenga un filtro solar de amplio espectro bien formulado con un factor de protección solar (FPS) de 15 o mayor. "Bien formulado" significa que debe contener ingredientes que te protejan de los rayos UVA, como dióxido de titanio, óxido de stetinc o avobenzona (también llamada butil metoxidibenzoilmetano). Sin importar la hora del día, tu piel necesita todos los ingredientes de vanguardia que describo en los párrafos siguientes.
La genialidad de los químicos cosméticos y la tecnología avanzada de los ingredientes permite la creación de todo tipo de humectantes (con y sin filtro solar) que tienen sutiles texturas, una aplicación sedosa y acabados sobresalientes. Hoy día, los simples humectantes de agua y cera ya son cosa del pasado (aunque muchas líneas siguen vendiendo estas formulaciones a consumidores incautos). El uso de estas formulaciones anticuadas es como usar una computadora fabricada en 1980. Esto es como burlar a tu piel al no darle lo mejor que hay disponible para que se vea más joven. La siguiente es una lista de los elementos clave que deben contener los actuales humectantes de vanguardia, es decir, los que recomiendo ampliamente.
Ingredientes que imitan la estructura de la piel
Los ingredientes que imitan la estructura de la piel se conocen con distintos nombres, entre ellos factores humectantes naturales (FHN). En mis artículos y libros a menudo les llamo “agentes fijadores de agua”. Estos son adecuados para todo tipo de piel. "Agentes fijadores de agua" y FHN son términos generales que se refieren a los ingredientes que son capaces de mantener el agua en la piel o de reparar su matriz intercelular, es decir, su estructura externa fundamental. Hay muchos ingredientes que cumplen con estas funciones. Los ingredientes humectantes (la glicerina o glycerin es un ejemplo clásico) atraen agua hacia la piel y son uno de los componentes esenciales de un humectante. ¿Pero de qué nos sirve atraer agua a la piel si no existe la estructura necesaria para que el agua se quede ahí? Resulta que las células de la piel generalmente tienen suficiente agua si no se han dañado y el contenido de agua de la piel saludable típicamente va de un 10 a un 30 por ciento. Cuando la piel se irrita, se limpia demasiado, se expone al sol o se deshidrata a causa del aire acondicionado o de los calefactores, su integridad se ve afectada y empieza a perder agua. Esto ocurre cuando se agotan las sustancias que mantienen las células unidas entre sí para formar la estructura superficial que nosotros vemos como piel (la matriz intercelular). Esta estructura intercelular está hecha de muchos componentes diferentes, entre ellos ceramidas, lecitina, glicerina, polisacáridos, ácido hialurónico, hialuronato de sodio, PCA sódico, colágeno, elastina, proteínas, aminoácidos, colesterol, glucosa, sucrosa, fructosa, glucógeno, fosfolípidos, glucoesfingolípidos, glucosaminoglicanos y muchos más. Todos estos le dan a la piel lo que necesita para que sus células se mantengan intactas. El simple hecho de darle agua a la piel carece de significado cuando la matriz intercelular está dañada. Cuando un humectante sí contiene una combinación de estos FHN e ingredientes fijadores de agua, puede ayudar a reforzar la capacidad natural que tiene la piel para funcionar normalmente, mejorar la textura de la piel y, con el uso continuo de productos que contienen los ingredientes antes mencionados, eliminar el problema de resequedad.
Antiirritantes
Los antiirritantes son otro aspecto esencial de cualquier formulación para el cuidado de la piel. Independientemente de su origen, la irritación es un problema para todos los tipos de piel, aunque es casi imposible de evitar. Ya sea que provenga del sol, de los daños oxidativos por la contaminación, del medio ambiente o de los productos para el cuidado de la piel que utilice una persona, la irritación puede atacarla continuamente. Irónicamente, incluso los ingredientes necesarios como filtros solares, conservantes, exfoliantes y agentes limpiadores pueden causar irritación. Otros ingredientes, como fragancias, mentol y extractos de plantas sensibilizantes, son los irritantes principales y generalmente están desprovistos de beneficios genuinos para la piel, de modo que no es bueno usarlos si verdaderamente estás decidida a crear y mantener una piel saludable.
Los antiirritantes son increíblemente útiles porque permiten que la piel tenga tiempo para curarse y pueden disminuir los problemas que causan las fuentes oxidativas y externas de daños. Entre los antiirritantes encontramos sustancias como alantoína, áloe vera (sábila, acíbar), bisabolol, raíz de bardana (cadillo), extracto de manzanilla, ácido glicirretínico, extracto de uva, té verde, raíz de regaliz (orozuz), vitamina C, sauce blanco, corteza de sauce, epilobio (hierba de San Antonio) y muchos, muchos más. ¡El beneficio que le brindan a la piel debe tomarse muy en cuenta porque este es uno de los casos raros en donde demasiado sí es mejor!
Antioxidantes
Los antioxidantes son un elemento esencial de cualquier humectante de vanguardia. Un número creciente de estudios de investigación sigue demostrando que los antioxidantes son la panacea potencial para los problemas de la piel. Por lo tanto, si de verdad queremos cuidarla, no es una buena idea que los ignoremos cuando estemos comprando un humectante. Lo peculiar de los antioxidantes es que parecen tener la capacidad de reducir o prevenir parte de los daños oxidativos que destruyen y merman el funcionamiento y la estructura de la piel, al mismo tiempo que previenen parte de la degeneración epidérmica causada por el sol [fuentes: Cosmetic Dermatology (Dermatología Cosmética), diciembre de 2001, páginas 37-40; Current Problems in Dermatology (Problemas Actuales en Dermatología), 2001, volumen 29, páginas 26-42; Dermatologic Surgery (Cirugía Dermatológica), "The Antioxidant Network of the Stratum Corneum" ("La Red Antioxidante del Estrato Córneo"); 31 de julio de 2005, páginas 814-817; y Journal of Pharmaceutical and Biomedical Analysis (Revista de Análisis Farmacéutico y Biomédico), 23 de febrero de 2005, páginas 287-295].
Entre los antioxidantes más comunes que se emplean en los productos para el cuidado de la piel encontramos ácido alfa-lipoico, betaglucano, coenzima Q10, curcumina, extracto de semilla de uva, té verde, esteroles de frijol (habichuela) de soya, superóxido dismutasa, vitamina A (palmitato de retinilo y retinol), vitamina C (palmitato de ascorbilo y palmitato magnésico de ascorbilo), vitamina E (alfa-tocoferol, tocotrienol) y extractos de limón y romero.
Un aspecto clave que debes tener presente cuando estés considerando comprar un humectante con antioxidantes es su empaque. Aunque los antioxidantes tienen una gran capacidad de interceptar y mitigar los daños causados por los radicales libres, lo irónico es que se deterioran cuando quedan repetidamente expuestos al aire (oxígeno) y a la luz solar. Por lo tanto, un humectante envasado en un frasco o contenedor transparente (en vez de opaco) probablemente perderá los beneficios que pueden brindarte sus antioxidantes al cabo de unas semanas (o días, dependiendo de la fórmula) de haberlo abierto. Busca humectantes con antioxidantes que vengan en tubos o envases opacos y asegúrate de que el orificio por el que se dispensa el producto sea pequeño para que quede expuesto al aire lo menos posible.

Ingredientes mensajeros
Este nuevo grupo de ingredientes está recibiendo mucha atención por el papel que desempeñan en ayudar a que la piel funcione de manera más normal. Las revistas médicas los llaman "sustancias señalizadoras celulares", pero yo creo que el término "ingredientes mensajeros" describe de mejor forma lo que hacen en la piel.
| Mientras que los antioxidantes funcionan al intervenir en un proceso de reacción en cadena que corresponde a los daños causados por los radicales libres, "atrapando" la molécula que actúa como una "bala perdida" y que causa dichos daños para así anularla, los ingredientes mensajeros teóricamente tienen la capacidad de decirle a una célula epidérmica que luzca, actúe y se comporte de mejor manera. O sea, pueden decirle a una célula que actúe de forma normal y saludable. También pueden impedir que otras sustancias le digan a la célula que se comporte mal o de manera anormal. Esta es una noticia emocionante porque |  |
los antioxidantes carecen de la capacidad de "decirle" a una célula de piel dañada que se comporte normalmente. Los años de exposición al sol sin protección o con una protección deficiente hacen que se produzcan células de piel anormales. Por lo tanto, en vez de que se estén regenerando células normales, redondas, uniformes y completamente intactas, se forman y reproducen células dañadas disparejas, planas y carentes de integridad estructural. Como resultado de estas deformaciones, se comportan de manera deficiente. Aquí es donde los ingredientes mensajeros (por ejemplo, la niacinamida y la adenosina trifosfato) pueden ayudar.
Todas las células tienen una gran cantidad de sitios receptores para distintas sustancias. Estos sitios receptores sirven de "enchufes" para que las células puedan comunicarse. Cuando aparece el ingrediente indicado para un sitio específico, dicho ingrediente tiene la capacidad de adherirse a la célula y transmitirle información. En el caso de la piel, esto significa decirle a la célula que empiece a hacer las cosas que una célula epidérmica saludable debería estar haciendo. Si la célula acepta el mensaje, entonces puede compartir el mismo mensaje saludable con otras células cercanas y así sucesivamente.
Siempre y cuando haya un sitio receptor y el ingrediente mensajero saludable apropiada, entonces se da una comunicación sana entre ambos. Pero la red de comunicación de una célula es más compleja que cualquier sistema telefónico mundial jamás construido. La gama de sitios receptores y de las sustancias que pueden hacer conexiones con ellos conforman un grupo enorme, complejo y diverso con limitaciones increíbles y rutas intrincadas que apenas hemos ido descubriendo. Y en lo que concierne al cuidado de la piel, es una área de investigación que sigue en pañales. No me cabe duda que seguiremos escuchando cada vez más cosas acerca de los ingredientes mensajeros o señalizadores que se están incorporando a los productos para el cuidado de la piel, pese a la falta de una investigación sólida al respecto. La buena noticia es que, en teoría, este nuevo horizonte en el cuidado de la piel es increíblemente emocionante [fuentes: Microscopy Research and Technique (Investigación y Técnica Microscópica), enero de 2003, páginas 107-114; Nature Medicine (Medicina de la Naturaleza), febrero de 2003, páginas 225-229; Journal of Investigative Dermatology (Revista de Dermatología Investigadora), marzo de 2002, páginas 402-408; International Journal of Biochemistry and Cell Biology (Revista Internacional de Bioquímica y Biología Celular), julio de 2004, páginas 1141-1146; Experimental Cell Research (Investigación Celular Experimental), marzo de 2002, páginas 130-137; Skin Pharmacology and Applied Skin Physiology (Farmacología de la Piel y Fisiología Aplicada de la Piel), septiembre-octubre de 2002, páginas 316-320 y www.signaling-gateway.org].
Todos los elementos anteriores son los principales factores que contribuyen a conformar lo que yo (al igual que muchos químicos e investigadores de ingredientes cosméticos) considero que es un humectante de vanguardia. Es importante saber que no hay un solo humectante que sea el "mejor", sino que hay muchas formulaciones geniales y los consumidores pueden encontrar un producto verdaderamente bueno para su tipo de piel, ya sea un humectante tipo suero para la piel grasa o combinada un producto rico en emolientes que ayuda a remediar la piel reseca.
Emolientes
Para quienes verdaderamente tienen la piel seca, que no haya sido causada por el uso de productos irritantes o secantes para el cuidado de la piel, los emolientes son ingredientes lubricantes cruciales para hacer que la piel se sienta hidratada. Estos ingredientes le dan a la piel seca aquello que le falta —humedad— en la forma de sustancias que se asemejan a aquellas que la piel produce por sí misma. Los emolientes son ingredientes como aceites vegetales, aceite mineral, manteca de karité, manteca de cacao, petrolato, alcoholes grasos y aceites de origen animal (como los aceite de emú o visón y la lanolina, la cual es probablemente la que más se asemeja al aceite que produce nuestra propia piel). Todos estos son excepcionalmente benéficos para todos los casos de piel seca y pueden reconocerse fácilmente en una lista de ingredientes.
Otros ingredientes de nombres más técnicos, como triglicéridos, benzoatos, miristatos, palmitatos y estearatos, generalmente son de textura y apariencia cerosa, pero son los que le dan a la mayoría de los humectantes su textura y sensación placentera. En general, los emolientes crean la base y la textura fundamentales de un humectante y proporcionan una sensación cremosa y tersa en la piel. Las siliconas (que son los ingredientes de la lista que terminan en "siloxano") son otro grupo interesante de lubricantes para la piel. Estas tienen la textura más exquisita y sedosa, además de una capacidad increíble de prevenir la deshidratación sin sofocar la piel. Todos estos ingredientes se esparcen sobre la piel creando una capa fina e imperceptible, recreando los beneficios de la grasa que produce nuestra propia piel, evitando la evaporación y dándole a la piel seca la lubricación que le falta.
Para la piel normal a grasa o ligeramente seca
Quizá te estés preguntando qué debes usar para darle a tu piel los ingredientes que necesita para lucir y sentirse mejor aunque no tengas la piel seca. Los humectantes en forma de crema, pomada o ungüento, así como muchas lociones más ligeras, tenderán a causarte problemas si tu piel es grasa, incluso aunque sólo sea levemente graso. Lo que te funcionará mejor en su lugar son los líquidos hechos a base de agua o silicona (incluidas las lociones tonificantes bien formuladas) o los sueros que estén repletos de ingredientes benéficos como antioxidantes, antiirritantes e ingredientes que imitan la estructura y el funcionamiento de la piel saludable, entre ellos, los agentes fijadores de agua como la glicerina (glycerin) o la lecitina (lecithin) y los ingredientes mensajeros como la niacinamida (niacinamide) o la adenosina trifosfato (adenosine triphosphate ). El uso de tales productos le dará a tu piel lo que necesita sin necesidad de que te apliques emolientes, espesantes u otros ingredientes más pesados que son elementales para lidiar con el problema de la piel seca pero que a menudo son problemáticos para la piel combinada o grasa. Si tu piel es combinada pero tienes zonas extremadamente secas, quizás no tengas más opción que tratar la resequedad con un humectante más emoliente. La clave es que te lo apliques sólo sobre las áreas resecas y que te asegures de que no emigre hacia las zonas más grasosas.
¿Y qué debes hacer con respecto al filtro solar? Esta es una muy buena pregunta, porque el uso diario del filtro solar resulta esencial para todo tipo de piel. Debido a que la mayoría de las formulaciones de filtros solares se aplican y funcionan mejor cuando se formulan como emulsiones en forma de loción o crema, estas pueden ser aguas difíciles de navegar para quienes tienen la piel grasa o la piel con zonas grasosas. Por fortuna, la tecnología de la silicona ha posibilitado la creación de filtros solares ultraligeros que permiten que sus principios activos permanezcan suspendidos y se esparzan con facilidad (y de manera uniforme) sobre la piel. No son tan comunes como los filtros solares estándares que vienen en forma de cremas o lociones pero las principales marcas de productos para el cuidado de la piel, como Clinique, Estee Lauder, Neutrogena y Olay, sí los fabrican. Muchas líneas más pequeñas y especializadas también ofrecen estos filtros solares, entre ellas DDF (Doctor's Dermatologic Formula) y Peter Thomas Roth.
Otras fuentes para este artículo: Current Molecular Medicine (Medicina Molecular Actual), marzo de 2005, páginas 171-177; Applied Spectroscopy (Espectroscopía Aplicada), julio de 1998, páginas 1001-1007; Skin Research and Technology (Tecnología e Investigación de la Piel), noviembre de 2003, páginas 306-311; Journal of the American Academy of Dermatology (Revista de la Academia de Dermatología de los Estados Unidos), marzo de 2003, páginas 352-358; Skin Pharmacology and Applied Skin Physiology (Farmacología Dermatológica y Fisiología Aplicada de la Piel), noviembre-diciembre de 1999, páginas 344-351 y Dermatology (Dermatología), febrero de 2005, páginas 128-134.
Paula Begoun