Estrategias para cuidar la piel combinada
Lo ideal sería que usaras productos que no crearan o reforzaran ningún tipo indeseable de piel. Entre los productos más ofensivos se destacan las barras de jabón y las limpiadoras (ambas pueden secar e irritar artificialmente la piel), humectantes oclusivos que puedan obstruir los poros y empeorar los brotes de granos (barros) o productos para el cuidado de la piel que contengan ingredientes irritantes que provocan enrojecimiento, inflamación y descamación. Entre estos están los astringentes y las lociones tonificadoras cargados de alcohol y otros ingredientes potencialmente irritantes. Todos ellos pueden crear el caos en la piel. Sin embargo, a partir de ahora, serás capaz de entender mejor tu tipo de piel y de saber cómo tratarla apropiadamente con lo que en realidad es beneficioso para ella. | | 1. No pretendas calificar tu tipo de piel después de lavarte la cara. Debido a que la sensación inicial que experimentas después de lavarte la cara puede ser causada por una reacción al agua o al limpiador que usaste, tienes que esperar por lo menos cuatro horas después de lavarte el rostro para juzgar adecuadamente qué es lo que está pasando en tu piel (aunque con el limpiador apropiado puedes mitigar cualquier incomodidad que sientas después de lavarlo). Trata de hacer esta evaluación un día en que no hayas usado maquillaje, de modo que la base o el polvo no la afecten. 2. A continuación, mírate en el espejo. ¿Hay zonas de tu cara que están notablemente brillantes? ¿Están ubicadas esas zonas en toda la cara o solamente en la nariz, las mejillas, la frente y la barbilla? Si no estás segura, toma un pañuelo desechable y date toquecitos suaves con él en el rostro, espera una hora más y repite la operación. Si el pañuelo tiene muestras de grasa, quiere decir que tienes cierta porción de piel grasa (o quizás sea que estás usando un humectante que es demasiado emoliente para ti, pero a medida que leas la información sobre tu tipo de piel yo te iré ayudando a resolver eso). Para más información, consulta Estrategias para atacar el acné. 3. ¿Se ven algunas áreas de tu cara secas o mate? Si la respuesta a esta pregunta es sí, entonces es que tienes piel seca. Para más información, consulta Estrategias para combatir la piel seca. 4. Si algunas áreas de tu rostro están grasosas y otras secas, entonces es que tienes piel combinada (aunque esta condición por lo general puede ser el resultado de usar productos para el cuidado de la piel que son demasiado emolientes para tu tipo de piel y demasiado resecantes, pero todo eso lo vamos a resolver). Para más información, remítete a Estrategias para cuidar la piel combinada. 5. Ya se trate de que tu piel sea seca o grasa, fíjate si tienes áreas enrojecidas sobre la nariz y las mejillas acompañadas de erupciones rojas que parecen acné pero que no son simplemente granitos (barros). ¿Hay vasos capilares superficiales muy notorios en esas zonas, así como áreas de sensibilidad extrema? ¿Te sonrojas con facilidad? Si la respuesta a estas preguntas es afirmativa posiblemente tienes rosácea (fuente: www.rosacea.org ). La rosácea es una afección médica que requiere atención de parte de un dermatólogo. Para más información sobre la rosácea, consulta Recursos para combatir la rosácea. 6. ¿Algunas áreas de tu rostro tienden a presentar brotes de acné pequeños o medianos, particularmente en los días cercanos a tu ciclo menstrual? Si has contestado afirmativamente, tienes acné leve a moderado. Para más información, remítete a Estrategias para atacar el acné. 7. ¿Algunas áreas de tu rostro tienen brotes más significativos y constantes que algunas veces son profundos y dolorosos y/o tienden a dejar cicatrices? Si has respondido que sí, entonces tienes un acné más serio. Para más información, consulta Estrategias para atacar el acné. 8. ¿Tienes zonas del rostro, particularmente alrededor de la nariz, la barbilla, las mejillas o la frente, con granos muy notorios? Para más información, consulta Estrategias para eliminar las espinillas. 9. El daño causado por el sol es una preocupación para todas nosotras, pero cuánto ha impactado tu piel es difícil de determinar. Alguien entre los 20 y los 30 años de edad puede tener serios daños causados por el sol, pero los resultados de esos daños no se verán hasta que esté bien entrado en la treintena, la cuarentena y la ciencuentena. Cierta cantidad de daño causado por el sol es universal para casi todo el mundo. Estos daños comienzan en el momento en que tu piel ve la luz del Sol. Incluso el cuidado diario y más diligente con un filtro solar bien formulado solamente filtra hasta un 97 por ciento de los rayos solares, pero en el caso de la mayoría de nosotros, ni siquiera pensamos en eso cuando somos más jóvenes. En general, podemos decir que todos tenemos cierta cantidad de daño causado por el sol, de modo que la piel de todos nosotros tiene esta condición. Eso significa que cada persona necesita productos para el cuidado de la piel que contengan ingredientes que combatan o prevengan el daño del sol. Para más información, consulta Estrategias para combatir las arrugas y Cómo protegerse del sol. 10. ¿Has notado decoloraciones de la piel del rostro tales como áreas de manchas nuevas o, en el caso de las mujeres de color, zonas de pigmentación gris u oscura? Muy a menudo, esas decoloraciones son producto de una afección llamada melasma (también conocida como cloasma o manchas de embarazo). Por lo regular, estas decoloraciones de la piel son causadas por el sol o por cambios hormonales. Para más información sobre decoloraciones de la piel, consulta Productos para aclarar la piel. 11. Como ya expliqué, debido a que todo el mundo tiene, de algún modo o de otro, piel sensible, debes usar productos que sean suaves, que no resequen y que no irriten, así que agrega la categoría de piel sensible a tu tipo de piel. Para más información sobre lo que puede provocar esa irritación consulta Cómo ser delicada con la piel. 12. ¿Tienes parches de piel levantada, roja, seca, con escamas blancas o con costras alrededor de la línea del cabello, la nariz, los ojos o las mejillas? Puede tratarse de una enfermedad de la piel llamada psoriasis, la cual necesita atención médica. 13. Si tienes constantemente los ojos hinchados o con bolsas, es posible que tengas alergia al polvo, al moho o fiebre del heno, aunque incluso las alergias a los alimentos pueden provocar esa hinchazón. Sería buena idea que consultaras con tu médico la opción de tomar un antihistamínico (existen productos estupendos que se venden sin receta médica) para ver si eso te ayuda. Lamentablemente, a pesar de que hay quien proclama lo contrario, no existen productos para el cuidado de la piel que pueda cambiar los ojos hinchados. | A medida que modifiques y ajustes tu rutina de cuidado de la piel con productos que son apropiados para tu tipo específico, seguramente notarás cambios positivos que te llevarán a tener la piel que deseas. Recuerda que el tipo de piel no es estático; incluso si usas productos apropiados y bien formulados, tu tipo de piel puede cambiar dependiendo de la estación del año, de tus hormonas, tu nivel de estrés y solamente por el hecho de que tu piel pasa por diversos cambios. Debes reevaluar tu piel a medida que notes diferencias, de modo que mantén a la vista esta lista para que puedas entender completamente el problema al que te enfrentas y no apliques a ciegas productos que no tienen posibilidades de ayudarte. Para más información sobre tu tipo de piel, consulta Determinar nuestro tipo de piel: un proceso nada fácil. Paula Begoun
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