Querida Paula,
Me he estado encontrado cada vez más información acerca de los riesgos de usar nanopartículas en los productos cosméticos. Me preocupan especialmente las historias repetitivas acerca de los ingredientes dióxido de titanio (titanium dioxide) y óxido de cinc (zinc oxide) que contienen los filtros solares. Tú eres partidaria de ambos y por recomendación tuya, yo uso un filtro solar que contiene dióxido de titanio. Realmente me agrada mi filtro solar pero no quiero seguirlo usando si el dióxido de titanio pudiera ser problemático. Sospecho que el dióxido de titanio sí está siendo elaborado con nanotecnología porque se aplica uniformemente y no hace que mi rostro luzca pálido. ¿Estoy poniendo mi cutis en riesgo al seguir usando este producto? Por favor dame información veraz acerca de las nanopartículas, ya que suenan como algo a lo que hay que tenerle miedo.
Sandi, por correo electrónico
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Querida Sandi,
Entiendo tu inquietud y aprecio esta oportunidad para dejar las cosas en claro, al menos en lo que concierne a las investigaciones actuales. La nanotecnología sirve para reducir cualquier material de su tamaño original a uno mucho, mucho más pequeño. Esta tecnología se emplea en diversas industrias, desde la medicina hasta la agricultura y los productos cosméticos. En el caso de los productos cosméticos y los fármacos que se venden sin receta como los filtros solares, el uso de nanopartículas tiene dos ventajas principales: puede hacer que el producto sea estéticamente más agradable (lo que a menudo es el caso con los filtros solares minerales, dado que hacer las partículas minerales activas más pequeñas permite que el producto pueda ser aplicado sin dejar una capa blanquecina notoria) y puede mejorar la penetración de ciertos ingredientes, como vitaminas y otros antioxidantes.
En los medios de comunicación, en la internet y ciertos grupos de cabildeo han expresado inquietudes acerca del uso de nanopartículas en los productos cosméticos en general y en particular cuando se trata del uso de nanopartículas de dióxido de titanio y óxido de cinc como ingredientes activos de filtros solares. Lo que se ha reportado acerca de estos ingredientes benignos en efecto hace que suenen como algo que hay que temer, dado que algunos informes incluso han afirmado que las nanopartículas de estos ingredientes activos de los filtros solares llegan al torrente sanguíneo y pueden ser potencialmente peligrosos. Algunos artículos acerca de las nanopartículas de los ingredientes de los filtros solares han dicho que pueden interactuar con la luz del Sol y causar daños celulares en la piel. Pero aunque esto suena alarmante, esta información no ha sido apoyada por ninguna información legítima publicada y tampoco cuenta con el respaldo del mundo médico ni de la Dirección de Alimentación y Fármacos (FDA por sus siglas en inglés).
En las revisiones que han hecho las principales agencias normativas de los datos científicos disponibles, se ha concluido que las nanopartículas de dióxido de titanio y óxido de cinc permanecen en la superficie de la piel y en la capa externa muerta (estrato córneo) de la misma. No se absorben al torrente sanguíneo y no afectan a las células vivas. Los estudios de investigación en los que se ha llegado a estas conclusiones han probado estas nanopartículas en piel humana sana e intacta y en diversas muestras de piel humana y de animales.
Con base en estas conclusiones y aquellos estudios de toxicólogos que he revisado, el riesgo de usar nanopartículas como ingredientes minerales activos en filtros solares no es un problema de salud humana. No hay prueba alguna que indique que estos ingredientes activos se absorban en la piel. En realidad, eso sería contraproducente porque, independientemente de cualquier riesgo potencial, los ingredientes activos de los filtros solares necesitan permanecer en las capas superficiales de la piel para protegerla de los daños causados por los rayos UV. Por mi parte, yo no evito usar filtros solares que contengan nanopartículas de dióxido de titanio u óxido de cinc y tampoco les aconsejo a mis amistades o familiares que eviten usarlos.
En cuanto al potencial que tiene el dióxido de titanio para generar radicales libres en presencia de la luz solar, se ha demostrado que este riesgo se elimina al agregar antioxidantes (ya sea los del mismo filtro solar o los que naturalmente están presentes en la piel). ¡Puedes estar segura que todos los filtros solares que recomiendo también contienen antioxidantes!
[Fuentes para esta información: http://www.tga.gov.au/npmeds/sunscreen-zotd.htm#pdf; Experimental Dermatology (Dermatología Experimental), agosto de 2008, páginas 659-667; Environmental Science and Toxicology (Ciencia y Toxicología Ambiental), julio de 2007, páginas 5,149-5,153; Critical Reviews in Toxicology (Reseñas de Toxicología), marzo de 2007, páginas 251-277; Skin Pharmacology and Physiology (Farmacología y Fisiología de la Piel), enero de 2007, páginas 148-154; y Skin Pharmacology and Applied Skin Physiology (Farmacología Dermatológica y Fisiología Aplicada de la Piel), septiembre-octubre de 1999, páginas 247-256].
Es interesante notar que en un estudio de investigación realizado en Taiwan se demostró que la aplicación de nanopartículas de dióxido de titanio en sitios pinchados con una aguja en realidad tenía un efecto antibacteriano en presencia de la luz solar. ¡Las nanopartículas efectivamente evitaron que las heridas se infectaran [Fuente: Artificial Organs (Órganos Artificiales), febrero de 2008, páginas 167-174]! Este no sería el resultado esperado si las nanopartículas de dióxido de titanio fueran inherentemente dañinas para las células de la piel. |